Farewell mobile
Ayer por la tarde me sustrajeron el celular. Sustrajeron es un decir… lo dejé sobre mi escritorio en el trabajo y para cuando me pude dar cuenta habÃa desaparecido. ¿Qué iba en él? Comenzando con todos los contactos. Puedo afirmar que la mayor parte de ellos es recuperable vÃa correo electrónico, asà que no me preocupa haberlos perdido. Ayer me puse a cabilar conscientemente acerca de si la pérdida de un aparato era impactante. Y pues, el hecho de que fuera un robo fué lo impactante. El haber perdido el celular no resultó del todo molesto… mucho más molesto que haberlo olvidado un dÃa en casa o en el auto. Le decÃa a AgustÃn que me hubiera dolido más haber perdido mi correo electrónico, que la información que guardo de forma online...
De los problemas que acarrea que el personal se vaya
Y que se vaya haciendo comentarios acerca de la supervisión sobre el trabajo entregado. Como consecuencia llevo desde las 4pm en la oficina de mi jefe, mientras intenta resarcirse conmigo todo lo que no hizo con las dos personitas que YA se fueron. El resultado de todo esto ha sido hasta ahora: - Un dolor de cabeza - Ojos rojos - Desesperación - Repeticiones consecutivas de punto tras punto - Aclaración de todos y cada uno de los puntos a investigar por otras mas veces - Regresión a puntos anteriores después de haber avanzado un poco No me quejo de la supervisión, pero que se ponga a revisar el trabajo de hace dos meses a estas alturas, conjunto con las pruebas más recientes que sà debÃamos de revisar a las 4pm para entregar… Y al fin ya se le...
De como el trabajo puede convertirse todavÃa en más trabajo.
El año pasado a estas alturas mi equipo de trabajo constaba de cuatro personas, y aunque una de ellas se habÃa dedicado más tiempo a un proyecto especial… se pudo terminar. Al final hubieron unos cuantos que se quejaron que no habÃan sido visitados y que querÃan procedimientos de última hora y de a grapas… pero no fué nada grave. Este año a estas alturas mi equipo de trabajo se redujo a dos personas. Durante tres meses pensé que eramos cuatro todavÃa, con dos nuevas añadiduras. Pero esas nuevas añadiduras dejaran la compañÃa esta semana. Todo el mundo dice que “que poco aguante”, yo en parte comprendo que con el mÃsero salario que dan, eso de trabajar de 9am a 11pm es estúpido. A ver de a cómo nos va este año. En junio...
Akiva Goldsman
He encontrado al causante del desastre que fue Yo Robot. Es este hombre. Acaba de hacer similar con Richard Mathenson y su Soy leyenda. A estas personas hay que atarlas, amordazarlas o al menos obligarlas a que se lean a conciencia los libros de los que van a hacer un guion, porque tal parece que toman el resúmen de algún lado y luego dejan que salga su “vena creativa”. Puras porquerias.
El repositorio del sueño
Don Señor es mi repositorio de sueño, que no el dueño de mis sueños, ni con quien sueño cada noche. Sus pelos son ridÃculamente hermosos, sin embargo todavÃa no encuentro que cambiar a mi grandote espaldón sea válido a favor del enano felpudo. Don Señor se convirtió en el repositorio de mi sueño, entiéndase esto como el lugar en donde guardo yo la pereza que me queda después de dormir o poco o mucho (según sea la condición). Don Señor es un experto en el sueño boca arriba, de pecho y lateral; y si fuera yo una borracha empedernida, esto casi segura que conocerÃa a la perfección aquel sistema de sueño mejor conocido como “la cama voladora”. Se le puede encontrar en casa sobre un montón de almohadas, cual cuasi-princeso de...
Sports Illustrated
Ese bikini no acaba de convencerme. Mi celulitis y mis lonjitas quedarán al descubierto, por muy bien vestido que traiga el ipod… snif