mar 17

I Robot

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Este año se estrena una nueva película basada en las historias de Isaac Asimov.
Isaac Asimov es uno de mis escritores favoritos, y no necesariamente por algún punto en particular, sino porque todas las novelas suyas que han caido en mis manos se me han ido como agua, queriendo seguir con mas.

Sin embargo de tanto leer se puede tener una especie de complicidad con el autor, y terminas encontrando aquellos pequeños detalles que resalta constantemente, de tanto leer.

Uno de los detalles mas curiosos de Asimov es que escribía historias de robots. Pero no eran las historias de robots que se habían ido escribiendo hasta entonces que remarcaban la inseguridad del ambiente y provocaban una robofobia exaltada. No. Asimov escribía de robots cotidianos, robots que eran señalados por causa de la misma robofobia pero que seguian funcionando. Hablaba del entorno que los rodeaba y las situaciones hipoteticas que podían darse cuando los robots existieran.

De tanto leer a Asimov tengo mis personajes favoritos, unos de ellos robots otros… otros no son tan mecánicos. Uno de mis personajes favoritos es Susan Calvin, la robopsicóloga más famosa (que casualmente según las historias de Asimov acaba de graduarse de la universidad hace poco).

Y ahora me encuentro con esta película. Que habla de las mismas leyes de Asimov y que sin embargo remarca aquello que Asimov nunca tocó. La furia del robot. El robot fuera de control.

Estoy en contra de aquellas historias que se cuelgan de la fama de autores renombrados para luego no respetar su historia. De seguro resultará un filme comercial con muchas peleas. Me apena… me gusta Asimov.

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mar 11

Todos estamos de luto.

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No hay palabras el día de hoy

Pesadillas | 11 comentarios »

dic 22

Recuerdos maniatados de pasados desconocidos

¿Qué sucederá conmigo en unas cuantas horas?
¿Qué sucederá del mundo cuando yo no me dé cuenta?

Malditas sean todas las horas.

* * *

Si terminara por desvanecerme en unos segundos y no me diera cuenta, seguramente mi espíritu continuaría repitiendo las rutinas y continuaría quejandome por las horas de sueño que no tengo, y por acostarme temprano, se me continuará olvidando sacar la basura y le daré de comer al perro a la misma hora de siempre, y me sentaré todas las tardes al lado de mi madre aparentando que no existo, tratando de existir a su lado para no dejarla sola mientras pienso en múltiples universos probables que no serán y que seguirán sin ser porque no me he dado cuenta de que ya no existo.

* * *

El sueño de mi cuerpo no abandona mis caminos. Tan solo parece esconderse tras un pulcro velo, con holor a limón y rechinando de limpio. Manteniendo a raya a los demonios expulsados de todos mis paraísos y tomando mucha agua para mantenerse en forma.

Absurdismos forjados con hilos gastados por el uso.
Refulgentes palabras recién pronunciadas que vivirán la mitad del segundo en que se extinga el sonido… y serán olvidadas nuevamente y nuevamente volverán a nacer en espera de taladrar los duros oídos que no permiten el recuerdo.

* * *

Emborronamientos.
Desmoronamientos.
Desmembramientos.
Terraplenes amorosos que no terminan de ser.

(divagando entre palabras)

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nov 7

Pesadillas

Siempre vienen, pasa tiempo y a veces tardan un poco, pero siempre llegan. Es difícil no hacerles caso a veces ya que es como si gritaran todo el tiempo y yo tuviera que escucharlos en todos sus decibeles. A veces no me dejan espacio para mí.

Anoche tuve pesadillas nuevamente, pareciera que nunca me deshare de ellas y que me abrazan fuertemente mientras me ven llorar.

Me atacan, me destrozan, y hacen todo con conocimiento de causa, o al menos así lo querria creer. Nunca tienen la misma cara, a veces son demonios nocturnos, a veces espectros, pero siempre respiran en mi cuello hasta ver que no puedo. Hata ver que no puedo.

Vamos, que es mas facil asegurar que son obra de mil invenciones mías a admitir que mis pesadillas son representaciones graficas de mis sueños. Si es asi, difícilmente me las podré sacar de encima incluso durante el día..

Ayer en mi ventana alguien moría lentamete y gritaba tan solo para mi cabeza. Cerre la ventana a duras penas y me eche a llorar.

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sep 23

Pesadillas y pesadillas

Hay noches y hay noches.

Hay pesadillas que me vienen de vez en cuando, de esas que uno no puede evitar por seguir viviendo. Y es extraño tener las mismas pesadillas de las que estuviste hablando.

Mis ansiedades nocturnas tenían mucho que no se presentaban.
Ese tipo de ansiedad que ataca cuando sueñas con la muerte de alguien. Cuando de repente comienzas a pensar “y si…” y ese “y si…” es imposible sacártelo de la cabeza. Cuando la remota posibilidad del “y si…” sea tan dolorosa que no quieres ni siquiera imaginarlo. Cuando rezas y gritas a todos los santos y todavía sientes que te falta alguno, alguno que pudiera manipular el tiempo y el espacio. Las posibilidades.

Aunemos eso a un nuevo demonio que me presenté yo sola el día de ayer. Los ojos. Por una inexplicable razón me sobrevino un sentimiento de terror ante la posiblidad de ser observada. Y sin embargo me observaban: por la ventana, por la puerta, por debajo de la cama, por las rendijas, desde el televisor, desde pequeños rincones imperceptibles; en todos lados ellos me observaban.

Comencé cerrando cortinas, pero seguía sintiendo sus ojos a través de los pequeños orificios que había. Cerré puertas, pero queda un pequeño espacio por debajo. Cerré ventanas, apagué luces, me metí por debajo de las sábanas y me cubrí entera… nada. Esos ojos seguían ahí.

Después de todo parece que no estuve sola en la noche. Sin embargo la compañía no fue del todo recomendada.

Ayer tuve mis pesadillas cotidianas. Sólo que esta vez no hacían nada… sólo me observaban.

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ago 20

Hay dias en que uno no debe salir de la cama

Si algun día yo te dije
que mecer mis hojas
no era cosa fácil
y tú lo hiciste con las ganas
bien seguras de alzar lo propio,
¿cómo pudiste hacerme cambiar así,
pudiste hacerme parte de ti?
de tal manera que parecen primavera
esos dos años de estación.

Cuando después de tanto verso
me entregaste el sí con cuerpo y alma
no dilatamos en ver qué tenía
de grandioso amarse, y era más allá
de lo preescrito por quien dice conocerlo todo,
conocerse en sí,
y qué bien poco te conocí a ti.

Y si algún día
te dijera: ¡te fijaste cómo
se nos fue la sonrisa
y se quedó el recuerdo
de esas tardes de rivera
con el sol en raya?
¡Qué tiempos,
qué días felices!
Cómo fuese, no me acuerdo
ni quiero acordarme,
pero el sol me dió
a media cara,
confinándome al olvido
sin buscar tu nombre
y a llorar contigo.
Si hay un reecuentro
un mal día de estos puede,
puede que pueda ser

Cierto aire de tí.
Fernando Delgadillo

Hay días en que no es bueno poner ningún pié fuera de la cama… y que deberías sencillamente pensar en dormir durante veinticuatro horas más. Hay cosas que sencillamente te puedes ahorrar.

Puedes ahorrarte perder nuevamente la tarjeta de crédito, y el sinnúmero de vueltas que hay que dar para recuperarla del cajero (aún no la tengo.. pero espero que quede solucionado eso hoy). Y es que ya no me atrevo a volverla a pedir… perderla por tercera vez en lo que va del año ya no es chistoso.

Puedes ahorrarte las ganas que tienes de fotografíar todo, y sin embargo que cuando te des cuenta no haya memoria y para cuando soluciones lo primero te des cuenta de que tampoco hay pila.. y se vaya al traste todo.

Puedes pasar horas y horas desinstalando y reinstalando todo el software en tu máquina.. para hacer que finalmente un webcam funcione. Y sin embargo ésta se rehuse totalmente a funcionar… y da al traste con todo lo que intentaste y vacía tu cabeza de ideas y posibilidades (detesto esa maquina).

Puedes ahorrarte el tener que hacer corajes porque la luz se ha ido.. y ahí se fueron por el caño tus planes de lavar la ropa, hacer limpieza, limpiar cocina.. claro… pero tu madre llega mañana y verá la casa hecha una porquería.

Puedes incluso ahorrarte el buscar a un cerrajero.. después de que en un descuido hayas salido de la casa sin llaves. Claro.. ese era mi eterno miedo desde que me he quedado sola.. olvidar las llaves y que no haya nadie con una copia.. claro, no fué tan malo como esperaba. Ya había repasado múltiples veces qué haría en esa situación. Pero de todas formas no deja de ser una desagradable situación.

A veces las rutinas y los días se vuelven contra uno.
Ayer de buena gana hubiera sido mi perro.. que me hechaba en

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ago 18

A veces…

A veces el amor tiene caricias
frías, como navajas de barbero.
Cierra los ojos. Das tu cuello entero
a un peligroso filo de delicias.

Otras veces se clava como aguja
irisada de sedas en el raso
del bastiro: raso del lento ocaso
donde un cisne precoz se somorguja.

En general, adopta una manera
belicosa, de horcadas y cuchillos,
de lanza en ristres o de falcón en mano.

Pero es lo más frecuente que te hiera
con ojos tan serenos y sencillos
como un arroyo fresco en el verano.

Antonio Carvajal
De: De un capricho Celeste

A veces las cosas no son lo que parecen y suceden de la forma menos esperada…
A veces tan sólo se apartan del rumbo y otras tantas parece que nunca cambian…

A veces pareciera malo viajar tan sola… y sin embargo los viajes terminan siendo estupendos. Terminas teniendo tiempo suficiente para pensar en lo que mas añoras y te vas dando cuenta de que las cosas cambian… y de que eventualmente debes llegar a las metas.

A veces no es bueno ver cómo la gente pierde el juicio en estúpidas convicciones, y le hace daño a la gente que más quiere. Y no es bueno ver llorar a nadie, y mucho menos si es tu padre… aunque en esta ocasión seamos los dos un par de desterrados del cariño maternal. Hemos viajado kilómetros y kilómetros de distancia solos, y me doy cuenta que con el tiempo me voy pareciendo mucho más a él. Y disfruto manejar en carretera tanto como él. Y es gratificante darse cuenta de que me tiene la confianza y me cede el vehículo.. y de que aquellas indicaciones que antes hacía, ahora son más fugaces… me tiene confianza.

A veces es bueno correr a 140 kilómetros por hora y reír tan sólo recordando y terminar con calambres en los brazos, porque todavía no te acostumbras a correr y mantienes en tensión los brazos mientras sientes cómo el viento pega cuando rebasas.

A veces llegan cosas buenas después de las malas…

A veces es bueno ver que tengo las cosas justas y necesarias… y otras tantas pienso en las distancias… en los viajes… y en todas aquellas historias que tenía para “después”.

Siempre he pensado cuánto me gustaría recorrer esas mismas distancias y tener el tiempo suficiente para detenerme y contemplarlo todo, hasta que me lloren los ojos de tanto espacio de tanta luz y de tanto verde.

A veces en las noches que me pongo a mirar el cielo recuerdo que no hay otro cielo como el de la carretera… en donde las luces no existen y todo lo que vez son luna y estrellas… es entonces donde realmente notas qué tanta es la luz de luna.. y es entonces cuando recuero mis sagradas fábulas.. y mi eterno conejo… aquel que siempre busco en las noches de luna llena.

A veces quisiera tener compañía.

Y a veces el teléfono no es tan adorado.
Me hubiera gustado tenerte en mis brazos.

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