Tradiciones – 2 de noviembre, dĂ­a de muertos.

La muerte es sin duda uno de los temas que mantiene al hombre preguntándose. La vida y la muerte, aĂşn despuĂ©s de tantos años de especulaciones lo Ăşnico a lo que hemos llegado es a deducir. Para algunos es la nada, para otros es un portal, para algunos mas un trance del que habrá que despertar… sin embargo recurrimos continuamente al llamado “otro mundo”, como si ese otro mundo fuera un lugar tangible a donde se compra un boleto y del que se regresa a visitar a los amigos. En MĂ©xico el 2 de noviembre es la fecha en que los muertos regresan. Regresar es un decir, inicialmente era una fecha de fiesta despuĂ©s de la cosecha. Se dice que hubo cosechas eran tan abundantes en la Ă©poca prehispánica que se disponian a festejar haciendo grantes...

Esa misma tarde

Es absurdo atenerse a ciertos artefactos para disfrutar, sin embargo es tan fuerte la costumbre que es como si no hubiera razĂłn para hacer aquello. Yo disfruto la fotografĂ­a, me deleito al caminar ir buscando escenarios y pensando en posibilidades hasta encontrar el momento. Hace un año las calles enteras me seducian con sus colores y sin embargo, aunque existĂ­a el deseo no obtenĂ­a el artefacto. El artefacto es un artefacto al que tus manos ya se acostumbraron, aquel que estudias y al cual te adaptas para terminar logrando algo para lo que el artefacto fuĂ© creado y para lo que tĂş lo obtienes. Mi artefacto anhelado era mi cámara, no cualquier cámara… la Ăşnica cámara que he reconocido como tal. Incluso ahora ya no miro cámaras, las pueden haber...

Lo que veo

Tal vez lo que me guste de Puebla son sus colores y el cambio que tienen en cada estaciĂłn. Viajando todos los dĂ­as por los mismos tramos, logro distinguir el tenue cambio. AquĂ­ los matorrales que se dejan crecer no son aquellos que no tienen orden y la vida estalla sin regla alguna. AquĂ­ los colores a veces me dejan sin aliento.

Cachorros

Mi perro hace un rato que demostrĂł su hombrĂ­a y ahora hay dos cachorros que lo prueban. Los nombres de estos dos son una broma a la madre de ambos, ya que nunca se quedaba quieta, ni siquiera embarazada y por lo cual mi padre decĂ­a que Milla (la madre) no iba a tener perritos, sino malteadas. Los nombres son Eskimo y Champola. Eskimo, como un licuado de fresa muy rico en mi tierra; Champola, como comunmente se le dice a las malteadas en veracruz.

Flora solar.

Carlos Pellicer Cámara En cada uno de mis poros, el Sol. Cuando al salir del agua la luz humedecida brilla sobre mi cuerpo, con qué oído de luces siento llegar los pájaros del ansia terrenal que hay en la desnudez. El lodo fulgurante de mis músculos chorrea vida fluvial. Yo soy el viejo río de juventud eterna que aplaza diariamente su llegada al mar. En cada uno de mis poros, el Sol. El Sol enorme de la primavera tropical, marzo y abril: huayacán y macuilís. El huayacán se desnuda y hoja por hoja de su desnudez, audazmente florea sus amarillos juveniles todo un color hecho pueblo de horizontal amanecer. El macuilís se desnuda y hoja por hoja su desnudez, es una sola rosa gigantesca, la rosa pálida del trópico, de un niño enorme amanecer. Y estos dos...

Techos en la ciudad de Puebla

Uno de mis primeros dĂ­as paseando por la ciudad, con fines “fotografĂ­sticos” fuĂ© el 5 de mayo. TerminĂ© en la casa museo Jose Luis Bello y en el Congreso, en el centro histĂłrico de la ciudad de Puebla. AquĂ­ una muestra de lo hermoso que puede ser mirar hacia arriba. Mi familia me traĂ­a frita… porque ese dĂ­a me la pasĂ© tomando foto a todos los techos bajo los cuales pasara.

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