Feb 7
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Whether you are here or yonder, whether you are false or true
Whether you remain or wander, I’m growing fonder of you
Even though your friends forsake you, even though you don’t succeed
Wouldn’t I be glad to take you, give you the break you need
More than you know, more than you know
Girl of my heart, I love you so
Lately I find you’re on my mind
More than you know
Whether you’re right, whether you’re wrong
Girl of my heart, I’ll string along
You need me so
Much more than you’ll ever know (ever know)
Loving you the way that I do
There’s nothing I can do about it
Loving may be all you can give
But baby I can’t live without it
Oh, how I’d cry, oh, how I’d cry
If you got tired and said “Good-bye”
More than I’d show
More than you’d ever know
—-
Estoy intentando nuevos métodos para controlar mi esstresssss
Feb 28
Don Señor es mi repositorio de sueño, que no el dueño de mis sueños, ni con quien sueño cada noche. Sus pelos son ridículamente hermosos, sin embargo todavía no encuentro que cambiar a mi grandote espaldón sea válido a favor del enano felpudo.

Don Señor se convirtió en el repositorio de mi sueño, entiéndase esto como el lugar en donde guardo yo la pereza que me queda después de dormir o poco o mucho (según sea la condición). Don Señor es un experto en el sueño boca arriba, de pecho y lateral; y si fuera yo una borracha empedernida, esto casi segura que conocería a la perfección aquel sistema de sueño mejor conocido como “la cama voladora”.
Se le puede encontrar en casa sobre un montón de almohadas, cual cuasi-princeso de habichuelas, nada mas que éste si encuentra el buen dormir. En ocasiones es posible para él perderse un día cuando decide dormir bajo las sábanas de una cama recién hecha, desacomodándola al mínimo, manteniendo así la privacidad de su sueño y el aún palpable calor de las almohadas. Don señor es principesco y en su aire virreynal no da cabida a compañías, a menos que requiera del calor de otro cuerpo, sin embargo es uraño con su tiempo y mientras menos le molesten en hacer su labor… mucho mejor.
Don Señor se bebe mi sueño y comienzo a sospechar, después de meses sin ellos, que mi sueños son su alimento. Sin embargo las pesadillas tampoco se asoman a mi ventana y puedo dormir a pierna suelta, porque hasta el momento el sueño siempre ha sido suficiente para los dos. A él también le gusta compartir.
Sep 8
Hoy me despertó un ogro mediante una serie de alarmas.
Alrededor de las seis de la mañana consideró de vital importancia enviarme alrededor de quince mensajes uno tras otro recriminándome mi actitud del día de ayer…
Y después de contestarle y constatar que yo estaba despierta siguió con la letanía en una llamada telefónica y un chantaje de “si quieres que te diga que te quiero llámame tu”. ¡Y claro que le llamé! Y le pude sacar un “Te quiero”, un “Me gustas” y después de mucho trabajo un “Te amo”.
Soy una tramposa, pero me figuro que mi vida va a resultar bastante divertida si sigo al lado del monstruo aquel. Casi casi me siento Juanita… ya sólo me faltan mis habichuelas mágicas.
Ene 30
En un principio eran imaginaciones mías, encontrar sombras que desaparecían rápidamente en los vértices de cualquier recámara, después comencé a pensar que había algo mal en mi vista, sin embargo el oculista lo descartó. Mi siguiente paso fué el divan, y aunque el psicólogo renacentista quiso tomarme por conejillo ofreciéndome una lobotomía yo temí por mi corte de cabello excepcional, que no por el cerebro de por sí defectuoso. Y después de salir corriendo mientras el pretendiente a lobotónomo, hipnotólogo y satisfagolotodólogo sacaba sus instrumentos de placer/morbo de su herrumbrado armario (porque tal parece que elegí al único psicólogo obsceno que no había tenido clientela en 5 años y se encontraba urgido), me dije que debía de vivir con ello, que después de todo era cuestión de acostumbrarse a observar sombras en todos los rincones del mundo.
Ese día les perdí el miedo e intenté verlas como cotidianeidades, mas poco sabría que las sombras ese mismo día me perdieron el miedo igualmente y comenzaron a mostrarse como eran realmente.
¡Demonios! Tres esbirros fatídicos poco parecidos a aquellos que ninguno encontraría ilustrado en el ocultismo. Demonios ciertamente, pero comenzaba a dudarlo cuando sus más acertadas diabluras consistían en mover las cosas de lugar y después de minutos devolverlas después de haber rebuscado en casa por ello.
Eran pues cierta clase de demonios que habian sido expulsados tanto de un lado como del otro debido a su similitud a cierta raza zonzos. ¿Alebrijes? ¿Cardúmenes? En efecto, eran algo extraño… pero después de unos cuantos años de vivir con ellos me he acostumbrado a sus fallidas trampas y así como ellos intentan acongojar mi existencia, yo intento por todos los medios acongojar la suya.
Sea pues esta una serie de relatos de lo que debo aguantar viviendo con tres (o serán mas) demonios perpétuamente enjaulados a mi prescencia, ya que se encuentran como grilletes, aferrados a mi alma en espera de algún momento poder tragársela. Aunque esto último lo dudo al ver el tamaño de sus groserías.
Erase una vez hace mucho tiempo en un lugar de donde no queda el recuerdo...
Las mejores historias comienzan así (hubo una que comenzaba con "en un agujero en la tierra... pero no entra a la discusión). No intento comenzar, a pesar de lo que aparente con cada cambio de diseño. Intento apasionarme nuevamente y volver a escribir
Mis demonios siguen aullando y comienzo a extrañar cuando duermen.