Mi pequeño demonio personal
Me mira en las mañanas desde mi cama con una cara que dice “quedate a dormir otro ratito”. Y sin embargo es hora de levantarse y lo hace conmigo. Se despereza entre las sabanas y me mira haciendo los ultimos arreglos antes de salir… puedo decir que es un observador educado ya que no hace ninguna observación malintencionada y siempre sigue atento todo lo que hago. Juega a que no me vaya, y a veces juega a que lo lleve. Mientras entramos y salimos de la casa alternativamente tratando de que me quede esta vez perdemos unos minutos… aunque finalmente me voy. Claro, cuando regreso encuentro que se ha desquitado por eso… me mira con las orejas gachas y yo busco su nueva sorpresa del dÃa de hoy. La de ayer fué haber aprendido a abrir mi...
Esta noche corazón…
Vámonos de juergas y olvidémonos de la vida. Entre antros y parrandas, pleitos callejeros y risotadas escondidas tras las esquinas del departamento. Invitemos a bailar a la nostalgia y burlémonos de ella para después enarbolarla y adoptarla entre mimos y caricias eternas que parecerán aquellas mismas que no querÃamos recordar cuando la hechábamos a patadas, después de todo es nuestra niña querida y tiene tatuada tu recuerdo y el mÃo. Quiero que te escapes conmigo todas las noches de tu vida. Y recorrer todas y cada una de esas 53 habitaciones que vamos inventándonos de las ganas, maniatando un hambre parecida a lo perpétuo y jugando a sentirnos tan fuertes como para no llorar cuando nos extrañamos… y sin embargo a veces lloro, de tanto que...
De aquel que lleva la lluvia a sus espaldas
Espero que cuando escuches esta cancion, te acuerdes de quien te seguirá amando, y muchas gracias por los recuerdos… Lloviendo esta y atraves de la lluvia hay un triste adios y un amor termina mis lagrimas no miras, la lluvia las confunde y aunque yo esté llorando amor… no te preocupes. Te vas amor adios, vida mia te llevas contigo toda el alma mÃa. Llenaste de recuerdos a la ciudad entera para que de tristeza poco a poco, yo muera. Lloviendo esta y por eso es que no ves mis lágrimas las mismas qeu te seguiran adonde vayas, y aunque yo se que nunca mas tu volverás, te esperaré, te esperaré aunque no vuelvas mas. Lágrimas y lluvia Juan Gabriel Miro el horizonte nuevamente y puedo predecir su llegada (¿tal vez su partida?). El cielo se torna...
Lo que las velas invocan.
Fué bueno verlas otra vez. Creà que ya nunca mas las verÃa asÃ… bailando sobre la mesa, a la luz de las velas. En una ronda magistral, un rito pagano donde se excluyen a todos los demás. La noche nos acuna y cuando las estrellas y la luna lo deciden nos muestran que las cuatro no somos muy diferentes entre sÃ. Y terminamos hablando y riendo y cantando y gritando. Tan sólo por el placer de la compañÃa. Son pocas noches… muy pocas ciertamente. Y comenzaba a extrañarlas. Aquellos momentos en donde no importa qué tan mal estén las cosas, mi madre termina sonriendo y olvida los rencores. Al dÃa siguiente continuará con ellos… pero por unas horas el tiempo se sale de curso y las cosas son perfectas. Cuando mi hermana la pequeña, se...
Palinuro
Hoy no tengo ganas de escribir, o es que todavÃa no se me ha ocurrido nada… les dejaré pedazos de Palinuro, tan sólo porque puedo colocarlos… asà sabrán por qué me he enamorado de ese libro como lo he hecho. DuVeth Lo que nunca jamás pudimos medir fue nuestro amor, porque era infinito. Era sÃ, como cuando Palinuro le preguntaba al abuelo cuánto lo querÃa. “Mucho, muchÃsimo†le contestaba el abuelo Francisco. “Pero ¿cuánto, cuánto, abuelo? ¿De aquà a la esquina?†“Más, mucho más.†“¿De aquà al parque del Ajusco?†“Más, muchÃsimo mas: de aquà al cielo de ida y de regreso, yéndose por el camino más largo de todos y regresando por un camino todavÃa más largo. Y eso después de dar varios rodeos, de perderse a...
Esas obsesiones mias
Mientras marche por la vida con tu maquinita sombra cada vez que te recuerde lanzaré una maldición. Me abriré el pecho a pedazos si mi corazón te nombra ya estoy harto de esta pena que me causa tu obsesión He pretendido olvidarte pero fue en vano mi intento esta obsesión me atormenta con su cruel preocupación. Y presiento que algún dÃa por mi vieja lo lamento para poder olvidarte me partiré el corazón Obsesión (tango) Camino por la calle de la misma forma que camina cualquier otra persona en esta ciudad. Uso el uniforme de la misma forma en que toda mi oficina lo usa cuando voy a trabajar. Como en los mismos restaurantes en donde mis compañeros se citan por las tardes y me saludan de la misma forma en que saludan a cualquier otra persona conocida. Sin...