Mi propia parafilia (o no te quites esa barba corazon)

- Barbitas de miel, corazón de pan. Te digo nuevamente mientras te acaricio lentamente. Me enredo y desenredo suavemente en tus raíces. Deshilacho y amadejo esos recuerdos de dos. Abrazo tu pecho otra vez mientras miro hacia la nada… mientras pienso en tanto y nada. Uno, dos, tres dedos rizan tus barbas y aunque no piense en nada tengo el mundo pienso yo… en mis manos tus barbas. Mientras te abrazo es el mundo y yo te tengo a mi lado, mientras te tenga es la vida que me acorrala despacio. Te beso despacito, y me regresas cariños hablamos siempre quedito, con corazones de niños… Me quieres, te quiero. Jugamos a no hacerlo, desjugamos y desarmamos esos quereres de antaño. - Barbitas de miel, corazón de pan. Te digo nuevamente mientras te...

Olivia

Ian Falconer Olivia es un cuento para niños (dos cuentos rigurosamente) hermosamente ilustrado, bellamente encuadernado. Es la tierna historia de una niña que parece incansable, es cotidiana, es sencillamente para leer y para verse en un espejo. Llena de vida, de locuacidad y de ocurrencias. En una forma muy simple es explicar cómo es un niño (una niña) pequeña, cómo es su relación con el mundo alrededor y las ganas de vivir que exhuda. De disfrutar el mundo. A Olivia la he visto en las tiendas por poco mas de dos años y me ha robado el corazón, cada que la encuentro le dedico unos minutos para hojearla nuevamente. Hoy serán el regalo de cumpleaños de una niña muy...

El conejo de la luna

Quetzalcóatl, el dios grande y bueno, se fue a viajar una vez por el mundo en figura de hombre. Como había caminado todo un día, a la caída de la tarde se sintió fatigado y con hambre. Pero todavía siguió caminando, caminando, hasta que las estrellas comenzaron a brillar y la luna se asomó a la ventana de los cielos. Entonces se sentó a la orilla del camino, y estaba allí descansando, cuando vio a un conejito que había salido a cenar. -¿Qué estás comiendo?, – le preguntó. -Estoy comiendo zacate. ¿Quieres un poco? -Gracias, pero yo no como zacate. -¿Qué vas a hacer entonces? -Morirme tal vez de hambre y de sed. El conejito se acercó a Quetzalcóatl y le dijo; -Mira, yo no soy más que un conejito, pero si tienes hambre, cómeme, estoy...

Noc noc

Hoy no… Aunque toques la puerta y argumentes desde afuera para que te deje entrar, hoy simplemente no. No me pidas que te tenga compasión, y que quieres un poco mas. Hoy no quiero que discutas que lo sientes, que lo siento. Sencillamente hoy no. ¿Si te digo que es la cabeza me creerías? Tal vez es un poco de santería que me ha venido a arrastrar hasta donde ya no puedes irme a buscar… fueron las estúpidas mentiras que dije anoche para, a como me dijeron, tuviera una sonrisa en mi contrariedad. Hoy no tengo palabras… y mucho menos las ganas de escuchar. Hoy me quiero ir a la cama o simplemente no pensar. * * * Mis palabras pueden ser usadas contra mí. Pero hasta ahora sólo yo sé lo que ví, en las inmediaciones del sueño mientras no...

Clap clap clap

clap clap clap. Se escucha el rumór callado en el teatro vacío. clap clap clap. Las funciones terminan y los pasos nos llevan a otros sitios lejanos clap clap clap. A veces todo pareciera un espectáculo dado, la cara correcta, el andar adecuado. La sonrisa discreta y un amate callado. clap clap clap. Yo misma me aplaudo. Me miro en penumbra con un rigor apagado, y sonrío detectando cuando el payaso duda, cuando el payaso encuentra que ha perdido el paso. Titubea cuando la risa se exede y cuando se apaga. Titubea con los gritos y gritos aclama. En la soledad del teatro repaso papeles, analizo personajes y futuros anaqueles en donde guardaré más papeles para actores inventados. He estudiado todo, las cosas ya no salen al paso y sin embargo dudo: algo yo no lo...

Melancólica belleza en verde

Melancolía. Es esa belleza incomprendida que se esconde y se agazapa. Que se escabulle al saberse observada y pensará acaso que con esa sorpresa llegará la posible muerte, posible paliza, después de todo es una belleza incomprendida. Es de aquellas babosas y resbalosas, pegajosas a las paredes mediante las ventosas de sus dedos. Con el lomo totalmente verde y ninguna señal que haga notar su peligrosidad. Porque no lo es. Es inofensiva y ciertamente muy miedosa. Una belleza que se aferra a su vida y que durante unos minutos es perseguida. Les tengo un especial cariño a las ranas. Por qué… no lo sé… Son bellas, son el tipo de cosas bellas que puedes descubrir mirando cuidadosamente tu...

Performance Optimization WordPress Plugins by W3 EDGE