Ayer por la noche mi hermana llegó a la casa diciendo lo mismo que yo acababa de decirle a mi marido unas horas antes. Esta semana ha sido muy larga y apenas es martes.
Tal parece que a las dos nos ha pegado y yo comienzo a pensar que ya no estoy para estas correteadas de levantarme a las 8 de la madrugada (¡qué desvergonzada!) y comenzar a correr por toda la ciudad y fuera de ella. Hoy no pinta de un modo distinto y lo único que espero es que se acabe la semana para poder tener un respiro.
Hoy es de esos días en que querría saltármelo y poder despertar hasta el sábado.
Related posts:


