El pibe que arruinaba las fotos
H
Un dÃa Agus me llama a su computadora y comienza a leerme unos párrafos de un libro que iba leyendo. Ahora en estos momentos ya no me acuerdo ni de qué parrafos se trataban, simplemente sé que se escuchaban tan bien y tan cotidianos… como la conversación de un amigo que te pone al dÃa con lo último que ha pasado. Al final le pregunté de qué libro era… y me dijo que era del que acababa de publicar Hernan Casciari.
Le dije que me lo enviara, que tenÃa que leerlo.
De Hernan me leà su Diario de una Mujer Gorda y aún algunos dÃas busco alguna de sus entradas, simplemente porque me hace sentir bien. No soy argentina, ni me considero parte de esa cultura e incluso algunos términos o conceptos no logro captarlos del todo… sin embargo el estilo de su escritura es lo que me gusta.
Asà me puse a leer su libro.
Ni siquiera lo cargue en el reader.
Lo abri directamente en la computadora y comencé a leer.
Leà y leÃ.
Lo abri un martes, lo cerre el miercoles.
Al final del libro quise hablarle a mi papá… y de hecho le hable. Pero el méndigo no me contesto ¬¬.
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