Julia Justiss
Dentro del rubro de libros románticos, este ha sido uno de los que más me ha gustado, el sentimiento de ser una pequeña “Tarzan”, creciendo aislada de todo… para llegar a un mundo “civilizado” con extrictas reglas de conducta y creyendo todo el tiempo que sus acciones de niña habían sido tan dramáticas que eran un pecado.
Los golpes y cicatrices en el cuerpo de la protagonista, así como el espíritu que no puede esconder, fruto de escabullirse toda la vida de calabozos y vivir aislada, con la única compañía de una vieja bruja loca.
En lo personal, no me gustan las historias en donde las protagonistas meten la pata… porque el ridículo ajeno lo siento muy propio… así que una protagonista con espíritu propio y con acciones fundamentadas entra dentro de lo que a mi parecer son mis libros favoritos. Sin lugar a dudas, este personaje me encantó.
El deseo que sentían el uno por el otro era innegable, pero… ¿sería suficiente su amor para liberarlos a ambos?
Su padre la había encerrado siendo niña y Helena Lambarth se había jurado entonces que nadie la sometería. Pero para cumplir el último deseo de su madre, viajó a Londres para darse a conocer en sociedad… y así se encontró de pronto como huésped de lord Darnell.
Adam, lord Darnell, no tenía tiempo de vigilar o ayudar a aquella joven desaliñada, pero había accedido a ejercer de padrino de ella. Cargado con las deudas de su padre, Adam sabía que su única esperanza era conseguir casarse con la acaudalada Priscilla Standish. Habría deseado que Priscilla no le resultara tan corriente comparada con la poco convencional Helena… que además se había convertido en una mujer sencillamente cautivadora.


