La semana pasada contraje un megacatarro espantoso (culpa de cierto homo sapiens que no voy a mencionar)
Hoy decidí dejar de sufrir y fui a ver al médico.
Al final del diagnóstico el médico me recetó medicina hasta para los juanetes del esposo de mi tía segunda, pero no replicaré y me los tomaré.
Finalmente fuí a la farmacia con el afan de adquirir mi fuente de la eterna juventud (y salud).
Al finalizar mi transacción y antes de que saliera campante con mi bolsita de medicinas el chico de la farmacia me dijo con una enorme sonrisa: Gracias y que te diviertas.
MMmmmmMMMmmmm






Octubre 23rd, 2007 at 4:55 am
Si te sirve de consuelo, ya empecé mi concurso de piernudas en Big Blogger :)
Ahhh pues, de verdad lo lamento :(