
Esta noche hablaba con una amiga que acaba de casarse, acerca de la cocina, de los platillos y un intercambio un poco groso de recetas. Le dije que la única receta que tengo es mantener papa, calabacita, cebolla, jitomate y pepino en mi refrigerador, junto con carne. De ahí, la magia se la dejo a las especias.
Quedaron lejos los días de la pimienta… ahorita ya soy especiera.
Mi pimentero necesita pimienta gorda.






