Don Señor es mi repositorio de sueño, que no el dueño de mis sueños, ni con quien sueño cada noche. Sus pelos son ridículamente hermosos, sin embargo todavía no encuentro que cambiar a mi grandote espaldón sea válido a favor del enano felpudo.

Don Señor se convirtió en el repositorio de mi sueño, entiéndase esto como el lugar en donde guardo yo la pereza que me queda después de dormir o poco o mucho (según sea la condición). Don Señor es un experto en el sueño boca arriba, de pecho y lateral; y si fuera yo una borracha empedernida, esto casi segura que conocería a la perfección aquel sistema de sueño mejor conocido como “la cama voladora”.
Se le puede encontrar en casa sobre un montón de almohadas, cual cuasi-princeso de habichuelas, nada mas que éste si encuentra el buen dormir. En ocasiones es posible para él perderse un día cuando decide dormir bajo las sábanas de una cama recién hecha, desacomodándola al mínimo, manteniendo así la privacidad de su sueño y el aún palpable calor de las almohadas. Don señor es principesco y en su aire virreynal no da cabida a compañías, a menos que requiera del calor de otro cuerpo, sin embargo es uraño con su tiempo y mientras menos le molesten en hacer su labor… mucho mejor.
Don Señor se bebe mi sueño y comienzo a sospechar, después de meses sin ellos, que mi sueños son su alimento. Sin embargo las pesadillas tampoco se asoman a mi ventana y puedo dormir a pierna suelta, porque hasta el momento el sueño siempre ha sido suficiente para los dos. A él también le gusta compartir.







Febrero 28th, 2007 at 10:05 pm
Los dos te queremos tanto, supongo que igual.
Eres el mundito de ese perro.
Marzo 1st, 2007 at 10:29 am
[…] 3demonios Enjaulados | El repositorio del sueño Sol y yo, amamos a su perro… sniff. (tags: amor cariño cotidianidad perros duveth 3demonios) […]
Marzo 5th, 2007 at 10:47 pm
sigo esperando mi foto :P