Comienzo a leer y me adentro a las estrafalarias ideas de un nuevo autor.
Normalmente no cambio mucho, me acostumbro a cierto tipo de espectativas, me familiarizo.
Sin embargo a veces resulta en libros de algo mas, que me hacen preguntarme… un millón de cosas improbables.
Hoy he vuelto a preguntarme de casa.
En casa continuamente me encontraba con hechos insospechados, con la grandeza de las minúsculas cosas que ocurren bajo la vista de todos. Poco a poco, en esta ciudad, fuí perdiendo mi asombro por ello. En mi arrogancia comencé a olvidarme de aquello que me hacía feliz.
Simplemente porque me aseguro una vida repleta de seres fantásticos ocultos en las intersecciones de las paredes puedo parecer inocente. Y conforme me han asaltado “eventos” voy perdiendo esa inocencia. Como la confianza en mis juicios de primera impresión. Hoy comienzo a preguntarme si conmigo no traje algo mas que mi ropa, mis perfumes, mi comida. Aquellos tamales y pencas de plátano en donde encuentro el gozo temporal de imaginarme en casa otra vez tal vez carguen con algo mas consigo.
En casa vieja me reía cada que encontraba huellas de sus pasos. A veces era molesto, pero el que continuamente cambiara de lugar las cosas me recordaba lo fantástico que se esconde en la realidad. Recuerdo que cuando comencé esta vida nueva seguía buscándolo. Y a veces lo encontraba. Pero me convencí de que los chenekes sólo viven en el sur y dejé de verlo. ¿Y qué si a fuerza de creerlo lo atraigo hacia mí? ¿Pueden los dioses y espíritus mudarse con aquellos que los recuerdan? Esos seres etereos deben por fuerza también hacer maletas.






Julio 26th, 2006 at 12:19 pm
Sol, hasta donde tengo entendido, los chaneques sí pueden viajar con “su dueño”, a una prima le pasó y he escuchado varias anécdotas de gente que se cambia de casa e incluso de ciudad, y los duendes, troles, chaneques o el nombre que se les quiera dar, de repente aparecen de nuevo. Dicen que es que están enamorados de la persona que siguen.
Julio 28th, 2006 at 4:54 am
hmm, interesante. La verdad no se si pueden seguir a las personas, o tu los traigas contigo siempre. Que pasaria si les gritaras y les dijeras que ya no los quieres mas?
Julio 28th, 2006 at 11:02 am
Apoyo la mocion de que esos seres etereos deben acompañarnos a donde la vida nos lleve…
Aunque en nuestro nuevo andar se iran creando nuevos dioses y espiritus que nos acompañaran