Hoy seré hipócrita.
Hoy me levanté temprano en la mañana. Saqué a caminar a las perras. Saludé amablemente a la señora de la limpieza y le ayudé con la basura. Me dí un regaderazo, llevé a Luz a la universidad y nos desayunamos un plato de fruta en lo que esperabamos una hora razonable para irme. Llegué temprano al trabajo y me estacioné exactamente frente al edificio. El mago me dió la llave de su oficina la noche anterior, por lo que lo esperé y continué el trabajo en lo que llegaba. El programa estuvo listo antes de las 2 de la tarde, aunque cuando le avisamos al cliente nos dijo que era una enorme sorpresa, porque no lo esperaba sino hasta dentro de dos semanas, según la considerable complejidad del trabajo encomendado. Comí en casa un delicioso platillo dietético que además afinaba mi cutiz y me dejaba terriblemente satisfecha, lavamos los platos y mi hermana y yo hablamos hasta que fué hora de que yo regresara. Como el trabajo ya habia sido acabado, esta tarde llegué temprano a casa.
Si uno quiere que le digan mentiras… yo uso falda todos los días.
…creo que mejor sigo escribiendo de chino y japonés… eso al menos no le interesa a nadie mas que a mí.






Marzo 9th, 2006 at 8:49 pm
Te amo. Que bonito día de tranquilidad y paz ad vitum. (Yo y mis latinajos).
Sei Shonagon era una maestra de utilizar el lenguaje simple para hablar de aquello que verdaderamente le interesaba. Cuando sientas un impulso, pregúntale a Sei Shonagon… ¿por qué escribía que los gritos del jilguero eran iguales a los del hombrecito que había escalado, tan vulgarmente, su lugar en la corte?
Marzo 13th, 2006 at 5:26 pm
que maravilla de relato me parses ser un completo deleite mentir es lindo sobre todo para mis demonios es encantador lo que relatas