Anónimo
Si les digo se reirán de mí… este libro lo leí en el baño. XD
Entre las tantas monerías que me llegan para leer, es ocasional que encuentre un libro de este tipo, sin autor o recopilador, con el único afán de divertir un rato.
Recuerdo que en casa tenía dos de ellos, con anécdotas extrañas e historias con mérito de mostrarse en alguna feria de pueblo, eso hasta que comencé a robarle los libros de Almazán a mi tía.
Pero si alguien me pregunta… si… son recomendables para una buena digestión.






