Bajo mi piel
S
Trasladémonos ahora a cierto changarrillo de investigación privada, manejado por un jefe y una dama encargada de las búsquedas mas absurdas. Entre lÃneas ella misma nos va dando al traste con las ideas románticas de aquellos investigadores que trataban en oficinas desvencijadas y con nubes de humo de tabaco que no terminaban de esclarecerse, a ciertas bellas damas siempre cubiertas bajo el velo del misterio, con pañuelos prestos a caer en lágrimas…
No, nada de eso. Nuestra heroÃna, una dama ya entrada en algunos años, nada agraciada, según las descripciones y con una cicatriz vÃctima de otro libro que no he leÃdo (y que no sé si leeré), termina envuelta en diversos problemas nada caracterÃsticos en un spa. Quién dirÃa que en medio de un masaje celestial, la masajeadora estarÃa cubierta de clavos, que terminarÃas rasgando la piel en lugar de suavizarla.
Un sin fin de pequeños “asuntos†sucede en uno de esos recintos de paz que yo todavÃa no tengo el monedero de conocer. Ahà es donde comenzamos las investigaciones para enredarnos en las operaciones estéticas y la superflua relación de mutua dependencia entre el cirujano y su esposa/maniquÃ.
(¿Qué he hago leyendo todo esto y de un jalón?)
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