Robert Ludlum y Gayle Lynds
No me dí cuenta sino hasta mucho después de que este libro ya había estado en mis manos antiguamente. Ya decía yo que el título me sonaba conocido. Era de esos que tomaba una noche “prestados” del tocador de mi madre para que a la mañana siguiente la encontrara gritando porque le había robado el libro que estaba leyendo en esos momentos. Me gusta robarle libros, qué puedo hacer…
Si alguno vió alguna vez la película Epidemia y si le gustó, entonces pueden apuntarse este libro entre sus próximos proyectos. Se desarrolla en los laboratorios de control de enfermedades epidemiológicas, conjuntamente con armas biológicas desarrolladas en secreto por industrias privadas.
Es de especial interés que uno vaya notando lo característico de los personajes ya que son muy notorios: La hermosa científica muerta por saber demasiado; El héroe trágico que trata de vengar su muerte y al mismo tiempo salvar al mundo de la tiranía; El clásico ente genio/loco/ridículo; El hombre sabio, escondido entre las montañas, chamán moderno al rescate de último momento; y el hombre de las brumas, que no termina por decidirse si ser de uno u otro bando.
Lo más característico son los personajes de esta novela, en especial al chiflado terminé adorándolo, con sus metidas de pata y ocurrencias, todo un genio para las computadoras. Pero qué genio no es un poco chiflado también.
Puedo decir que olvidé de qué iba, que me fui acordando conforme leía nuevamente y me iba divirtiendo por segunda ocasión por los chistes y metidas de pata en que se veían envueltos. Que temblaba con sus temeridades… en fin, no me arrepentí de haber errado y encontrar un libro que ya había leído en mis manos nuevamente. No por este.






