En casa, ya de vuelta.
Se siente raro continuar sin hacer nada, por el momento mi jefe tuvo a bien escribirme un mail explicando que al menos por lo que resta del año ya no hay contratos disponibles.
So, por el momento a economizar, y no me lo facilita el hecho de haber perdido la cartera hace dos días. Lo bueno es que no paso nada y mientras tanto dependeré “de la caridad de los extraños”.
La cocina relaja, ¿se los he comentado?, me relaja bastante. Esta semana al menos me he sorprendido yo misma con platos comestibles y mucho mas. Termino chupándome los dedos yo solita… eso al menos lo considero una batalla ganada.
Mientras tanto seguimos con la batalla por los espacios. Las cosas de mi padre siguen regadas por toda la casa y hasta el momento no hay un lugar en donde se puedan colocar. Termine arreglando los papeles de mi mamá (eso también me relaja) pero ni así se pudo hacer un hueco.
Ella no quiere ceder ni el armario de las bolsas y él sigue con su sitio a la mesa del comedor. Y resta lo que sigue en su recamara. ¿Mío? creo que me he pasado estos dos días y tendré que hacer una limpieza rapida a mi recamara antes de que se den cuenta de que ha estado botada y quieran reñirme por cualquier cosa.
Les he susurrado al oido que hay una recamara vacía, pero todavia no estan dispuestos a utilizarla al cien. Mi madre le tiene cariño a la recamara de mis hermanas, aunque ellas pasan fuera mas de dos terceras partes del año. Creo que así son las madres.
Bien, continuemos con la casa, ya me he entretenido mucho.







Noviembre 12th, 2004 at 11:09 pm
pues sí, así llegan a ser los padres, aunque a veces más con unos que con otros…
la recamara de mi hermano pequeño, mi padre no quiso moverle absolutamente nada, ni siquiera permitía que entraramos hasta que se dió cuenta que ya se había llevado todas las cosas que tenía dentro y le había dejado las llaves sobre la comoda que tenía dentro…
Noviembre 13th, 2004 at 11:22 am
Mi madre siempre peleaba con mi padre acerca del orden y espacio que usaba para sus papeles y libros. Mi madre no ha tocado nuestras recamaras, porque ya no queda nadie en la casa, aunque mis hermanos todavia pasan los veranos en ella. Supongo que no tienen necesidad de agandallar espacio ajeno, jeje.
Abril 10th, 2006 at 2:05 pm
Lo importante es pelear por tosos los espacios posibles.