065.jpg Cuando alguien revisa mi carpeta de fotografías de forma mas o menos regular ya no llega a sorprenderle el número de animalejos que tengo al lado de las fotos de mis hermanas, mi novio y mis amigos. Y es que cuando llego a toparme a alguno se me es casi irresistible parar e “inmortalizarlo” mediante mi cámara.

Así mantengo sapos, ranas, arañas, ratones, gusanos y demás… Los mundos miniatura me quitan el sueño y muchas veces me encuentro fantaseando con ser pequeña y tener la libertar de escurrirme en asuntos que no son míos, en verle los pies al mundo y montar hormigas los domingos.

Es curioso que comience a pensar en relativo y piense que siendo pequeña comenzaré a preocuparme menos por las cosas. Las responsabilidades también serán más pequeñas y posiblemente también mi tiempo de vida sea mas corto. Pero aunado a eso es probable que comience a pensar en vivir más arduamente. El mero hecho de saber que moriras pronto genera mas actividad. Ahí podemos ver a los mosquitos, los cuales su tiempo de vida es a lo mucho de una semana y podemos verlos siempre atareados zumbando… molestos… pero vivos y casi casi perennes (a ver a qué hora me quito esa palabra de la cabeza).

En fin, creo que nunca podré hacerme mas pequeña… el sueño del retroceso puede ser una opción, no así la acción. Pero seguiré mirando a lo bajo, cuidando los pasos cuando camino. Quien sabe qué sorpresa encontraré la próxima vez.

Mi mejor vez fueron tortugas recién nacidas pataleando furiosas para llegar al mar.

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