Brian W. Aldiss
De tin marín de do pingüe, este librito es el que me leeré.
Un día revisando libros para leer me encontré con Aldiss y me dí cuenta para mi sorpresa que no había leído nada de él. Eso es algo imperdonable si tengo en cuenta el número de probables libros que pude haber leído hace tiempo y que de todas maneras no he ojeado.
Así que revisando los títulos, las portadas y mis corazonadas terminé instalando Barbagris en la palm y lo dejé listo para leer en cuanto acabara mi último libro. (Que la decisión de qué próximo libro he de leer es algo complicada, así que trato de hacerla con suficiente tiempo de anticipación para que no me quite tiempo precioso).
Comencé a leerlo después de mis última serie de fantasía, creí que sería algo bueno cambiar para variar de ambiente, he estado leyendo demasiada fantasía y necesitaba un poco de ciencia ficción.
Cuando comencé a leerlo tal parecía que no estuviera en la tierra. Me había llevado a un lugar extraño en donde todo era árido y osco, especialmente para los personajes que comencé a apreciar. No eran de cualquier tipo y me comenzaron a dar mala espina, pero continué leyendo. Todos eran viejos. Y viejos en comparación con la normativa de 14 años del anime japones, con los 11 años de Harry Potter, con los 6 años de Ender, con los 20 años de cualquiera de mis personajes que apenas comienzan a entender de qué va, con los 30 años de los personajes de acción de las películas americanas (he de admitir que los mas viejos eran los hobbits, pero de todas formas eran niños comparándolos con la edad que llegan a tener). El mas joven de estos personajes rayaba en los 60 años. Y eso era casi infantil para los demás.
Barbagris es una novela apocalíptica que comienza después de la catástrofe, una catástrofe silenciosa sin ninguna duda. La novela debió de haber sido escrita en el periódo nuclear de la ciencia ficción, en donde la atención de todo el mundo estaba en la nueva forma de energía y en todos sus beneficios. Barbagris relata el resultado de pruebas nucleares, aquellas que los gobiernos llevaban a cabo en los lugares mas desolados de la tierra, pero que tenían repercusión para el mundo entero.
Después de la última prueba nuclear la población comienza misteriosamente a enfermar y finalmente mueren muchos. Pasa el tiempo y después de la catástrofe, parece que el mundo se ha recuperado… sin embargo extrañamente no hay mas niños en el mundo. La catástrofe también había actuado como esterilizante de la humanidad.
El niño era un prisionero, prisionero de su debilidad y falta de conocimientos, de los caprichos de sus padres, del monstruoso destino que se había desencadenado sobre el mundo tan recientemente que el mundo aún no había asimilado todas sus consecuencias.
Lentamente la novela va relatando hacia adelante y hacia atras lo que los personajes principales viven, para dar un panorama completo de qué es lo que sucedió y descubrir cómo ha quedado el mundo después del perpetuo terremoto, en donde desgracia tras desgracia acaecía a la humanidad.
Una muy recomendable novela.





