Adaptación del comic Disney

Estaba Duducita un día con los pelos de punta en el trabajo, y viéndose histérica y remilgosa a punto de ebullición decidió, sabiamente, leer. Pero, leer qué, se preguntó, leer, tan sólo leer para no convulsionar, se contestó.

Así que sacó su bolso de mil maravillas, y rebuscó entre aquellas cosas perdidas por el tiempo y el olvido, por los medios y los niños y encontró con que tenía un librito escondido, uno pequeñito pequeñito, uno que se veía no había sido antes leído.

- ¡Esto es lo que busco! – se dijo Duducita – un librito chiquitito chiquitito, para olvidar mis penas, que me permita escaparme a otro lado y no me consuma el tiempo. Y así fue que Duducita comenzó a leer algo que nunca leería en condiciones normales. Si, estaba muy mal la pobrecita.

- ¡Disney! – gritó – ¡Disney hazme olvidar mi trabajo! – y su trabajo dejó a un lado, claro, no pudo hacerlo mucho rato, por eso Duducita había elegido ese texto, de fácil entrada y de fácil salida. No le dolía dejarlo de lado y la trama… la trama era por demás predecible.

Y entrando en detalles de ejecución, tendremos que Witch es una “adaptación”. ¡Cierto, adaptación!, y sin embargo yo no veo que esto lo lleve a alguna parte. Para comprender el vestuario estrafalario de cada personaje tuve que contentarme con buscar imágenes, pocas además, porque las descripciones eran ¿sosas? ¿pocas? ¿ralas?, bien, digamos que muy malas. Si esta es la respuesta de Disney a una muy enriquecida Rowling… sigamos gastando dinero en el niño mago, Disney en esto también es malo.

El comic, la ilustración, los gráficos… cierto son muy buenos y tienen influencias asiáticas, pero lo que yo tengo sigue siendo un libro en donde las palabras no son muy mágicas. ¿Demasiados personajes tal vez? Es posible, pero he leído otros tantos con muchos mas personajes y no me han sido tan difíciles. ¿Qué tal vez fue porque no le presté mi debida atención? Es un libro para niños, ¡por favor!

Concluimos diciendo que si esperas toparte con fin, es mejor que te vayas a otro lado, este libro no lo tiene contemplado, este libro nació con fines inversionistas y nos deja a la mitad de una pelea inverosímil. Es absurdo que los cuentos norteamericanos se vayan convirtiendo poco a poco a éste método.

Pasé un buen rato… dos días de oficina en los que mis pelos siguieron intactos. Sin embargo en mis cabales diría que a la vuelta del segundo capítulo hubiera sacado la lengua y devuelto al bolso de las maravillas. ¡Bolso, bolso… dame algo ahora para mis pesadillas!