Fué bueno verlas otra vez.
Creí que ya nunca mas las vería así…
bailando sobre la mesa, a la luz de las velas.
En una ronda magistral, un rito pagano donde se excluyen a todos los demás.
La noche nos acuna y cuando las estrellas y la luna lo deciden nos muestran que las cuatro no somos muy diferentes entre sí. Y terminamos hablando y riendo y cantando y gritando. Tan sólo por el placer de la compañía.
Son pocas noches… muy pocas ciertamente.
Y comenzaba a extrañarlas.
Aquellos momentos en donde no importa qué tan mal estén las cosas, mi madre termina sonriendo y olvida los rencores. Al día siguiente continuará con ellos… pero por unas horas el tiempo se sale de curso y las cosas son perfectas.
Cuando mi hermana la pequeña, se olvida de las intransigencias y acepta todo lo que se diga, cuando sonríe abiertamente con esa risa escandalosa que tanto nos gusta, aunque decimos lo contrario.
Cuando mi otra hermana se olvida de todas aquellas cosas que no le gusta de nosotras y termina aceptandonos, a las tres. Y nosotras aceptamos que le guste cantar con la voz en un grito y al cabo de un rato terminamos acompañandola cantando en un grito también.
Y yo. Yo no sé que olvido. Tal vez me olvido de mis humores extraños y me rehuso a la idea de retirarme a mi soledad nuevamente. Tan sólo para quedarme una noche, unas horas con ellas…. con lo mejor de ellas.
Y rematamos la noche declamando. Salen a la luz aquellas poesías a que a las cuatro nos mueven, aquellas que las cuatro aprendimos en la adolescencia y que significaron mucho para nosotras cuatro y que nos unen en estos momentos… y a como si fueran una oración milenaria se oyen en cuatro distintas voces. A veces alguna se olvida, no a veces, muy seguido. Pero las otras tres voces están ahí para continuar hasta que la cuarta vuelve con nosotras. A veces es sólo una la que sigue… sin embargo las otras tres esperan el momento para continuar también.
Nocturno, La Pava, Margarita, El seminarista, y muchas otras… y cuando se nos acaba la memoria convocamos a la quinta voz. Esa voz que se haya perdida en la distancia en una ciudad muy lejos. Y bajamos un libro con años y años de palabras. Con hojas gastadas y algunos rayones. Con hojas sueltas que hemos añadido, de poemas que no venían y que sin embargo también nos mueven: La guaja, Garrik y otros mas.
Terminamos todas juntas a la luz de las velas, e incluso mucho después que ya no necesitamos las velas. Seguimos. En una demostración constante de nuestro cariño… Amo a esas tres mujeres que significan tanto en mi vida. Y que sin saberlo son la complementación de mí.
Mis tres queridas mujeres.






Septiembre 25th, 2003 at 12:39 am
¡¡tenías toda la razón!!
Me moviste el corazón en el pecho
la poesía es algo que nos une de cierta forma, nos trae recuerdos, nos hace soñar…
es ahí donde todas coincidimos y volvemos a saber lo que somos y lo mucho que significan las otras para la una.
Te quiero, hermana
Octubre 30th, 2003 at 1:15 pm
Que suerte tienes…
Octubre 30th, 2003 at 1:16 pm
esas tres mujeres tambien eres tu…
en tu individualidad arrastras la esencia de todas… no se pueden negar los origenes…
un abrazo por la pureza de tus sentimientos y por la nostalgia que nos devuelven las velas…
Octubre 30th, 2003 at 1:17 pm
Hola… llegue a tu página por recomendación de Aldo Rodríguez… aqui te daré una leidita….
Tus reuniones son bajo la luz de las velas y las mias suelen ser entre el humo del café…
Octubre 30th, 2003 at 1:18 pm
Saludos a la tabasqueña. Muy cool tu post, me gusta mucho tu manera de escribir y de construir el texto.
Yo soy Garrik, cambiadme la reseta
Octubre 30th, 2003 at 1:18 pm
Garrik solo hay uno, según escuché por ahí.
Un saludo DuVeth… sería interesante mirar ese libro. Muy interesante.
Octubre 30th, 2003 at 1:18 pm
Soy Aldo Ramírez, no Aldo Rodriguez :P
Octubre 30th, 2003 at 1:19 pm
Sorry por lo de cambiarle el nombre a Aldo.. creo que mi memoria no es de las más privilegiadas… si sabía su apellido, pero ups, fue un lapsus de cambiar identidades…
Mayo 25th, 2005 at 12:17 am
por favor si me pudieran mandarla poesia de la pava,o recomiendenme una pagina donde venga,por favor se los agradeceré mucho .
Julio 23rd, 2005 at 10:30 pm
Por cosas de la vida o de tanto buscar y buscar algo encontré; tú página. En ella haces alusión a la poesia “La guaja” de la que a decir verdad no recuerdo al autor; pero la que en mi tierna infancia, siempre que la escuchaba en aquellos dulces dias de las madres, de festivales con bailables, cantos y poesias para agradar a nuestras madres y reconocer su dedicación y amor hacia nosotros, la escuché una y otra vez mientras estuve en la escuela primaria.
Hoy, si puedes, me harías un enorme regalo si me la envías; cuento en estos dias con 53 otoños , y no quiero llegar a mis inviernos sin haberla declamado a mis hijos, pués ahora tiene otro sígnificado más profundo para mí,la forma mas tierna de decirles a mis tres tesoros cuanto les he amado.
Te agradezco de antemano tú atención.
Una romantica enamorada de la parte sensible de la vida, la Poesia.
Angie.
Septiembre 26th, 2005 at 8:26 pm
yo quiero se juega la guaja para tanbien yo jugar con mis amigos
Octubre 8th, 2005 at 2:35 pm
hola! me gusta tu pagina, cai por aqui de casualidad y me gusta!! oye, tambien quiero pedirte un favor: hace tiempo que yo tambien busco la poesia de la pava y no la encuentro… la tendras por ahi? Gracias!!!
Febrero 20th, 2008 at 11:58 pm
Muy bonito lo que las velas invocan, me trajiste recuerdos de mi niñez. Cuando en casa se iba la luz nos sentabamos a la mesa y comenzabamos inventando canciones y terminabamos en la poesia, tabernero, porqué me quité del vicio y esa me gustaba recitarla, que bonitos tiempos, caí aquí porque precisamente tengo días recordando y se me vino a la mente la guaja, el seminarista; mamá tenía un disco, tu sabes, de acetato con todos esos bonitos poemas, sólo los recuerdos quedan. Cuando no existían diferencias entre las hermanas, sólo queríamos divertirnos. Todo cambia y ahora somos nosotros en el lugar de mamá.