Jul 3

No soy el hombre verde… solo soy yo en mi versión iracunda

Y qué enorme versión iracunda.
Aunque me he puesto a pensar que me fue bien el cambio. Cambio de ropa todos los días por qué no habre de cambiar de humor y dejar de sonreirles a todos tan sólo unas cuantas horas.

Por tan sólo unas cuantas horas quise gritarle al mundo… lo malo era que el mundo no me había hecho nada. Sin embargo eso no descartaba gritarle al mundo si el mundo me hablaba.

Y de repente me encontre gritando a todo. Le grité a mi perro, que mucho de mi humor era por él. Le grité a mi novio y también al stereo (quién lo manda a poner esa música para intentar apaciguar mi demonio).

Le grite a la cama, a la escalera, a la puerta de la casa, a la escoba y al recogedor (y no he escuchado cri cri). Pero como no veía que menguaba continué gritando.

Esta vez le grité a mi máquina, al teléfono, me grité a mí misma por ser terca y continuar gritando y de todas formas continué gritando.

Me acosté iracunda y me dispuse a dormir… mas las cosas no me iban a salir del todo bien ese día (podían estar peor con el humor que ya tenía?).

En fin…
Fué en el transcurso de la noche que comence a calmar mi alma y a entrever que lo que pasó no fué nada.
Mas de hecho fué importante… mi humor es importante, y tendré que hacerle cuidados extremos si no quiero que termine lastimando a alguien…





 

Deja una réplica.