Buenas tardes señores y señoras, mi nombre completo es Dumithila Vethzabeth Pérez Iturribiarte y soy una Bloggera anónima.
Vengo a ustedes en busca de ayuda con la intención de poder sanar mi mal, o al menos hacerlo más llevadero. Comencé mi vicio en el momento en que vi por primera vez Internet. Antes yo le tenía repulsión a las máquinas y pensé que nunca caería en un sitio así.
Sin embargo desde el primer momento en que hice una búsqueda quede irremediablemente atrapada en el mundo virtual y comencé a nacer poco a poco dentro de la cabeza de alguien.
Comencé primero como Internauta social. Solamente en la escuela y cuando tenía horas libres y mis amigos y yo nos encaminábamos directamente al laboratorio con la esperanza de que hubiera una máquina libre. Fue ahí donde di de alta mi primera dirección electrónica (la cual todavía conservo). Después de unos meses comencé a llegar sin mis amigos y navegaba sola. El personal del laboratorio poco a poco se familiarizo conmigo y comenzó a llamarme por mi nombre, hasta que finalmente terminaron cediéndome siempre las máquinas reservadas para el personal y maestros.
Después de eso comencé a aprender código html y pensaba que era una persona de mundo cada vez que programaba. Pero no sólo quede ahí. Poco a poco comencé a aprender también código JavaScript y con el tiempo llegue a tener vínculos con el ASP, Flash, Usabilidad, Teoría del Color, edición de imágenes y Xhtml.
Subí mi primera página cuando aún estudiaba, pero en ese entonces el vicio no era tan fuerte y pensaba que podía dejarlo en el momento en que a mi me viniera en gana. Hace poco mas de un año hice “los demonios enjaulados” y desde entonces cada vez caigo mas bajo.
Al principio posteaba sólo cuando me sentía mal. De ahí pase a postear más seguido a cuando estaba enojada. Lo siguiente fue postear también cuando estaba contenta. Poco a poco comencé a postear desde todos lados y ya no sólo fue en cybers y en mi casa. Poco a poco comencé a hacerlo también en el trabajo hasta que llegó a interferir con el. Ahora sólo trabajo en lugares que cuenten con una red y estén conectados a Internet.
Pero hasta ahí yo no me di cuenta del problema que tenía.
Fue hasta que comencé a preocuparme del contenido de lo que posteaba con uno y hasta dos o tres días de anticipación. Ahora cuento con temas de emergencia guardados en todos lados a los que recurro cuando no se me ocurre nada novedoso que decir. Los escondo en mi teléfono, en papelitos en mi bolsa, en archivos de texto en el escritorio o en postits sobre el teclado.
La semana pasada entre en un ataque debido a que no tenía que postear y todos mis papelitos se habían acabado. Para cuando volví en mí estaba sentada frente al monitor y en formulario había mil palabras sin sentido.
Creo que necesito ayuda.






