Icaro, mi antiguo demonio caido.

Tengo un mundo muy grande en mi cabeza, tan grande que hasta yo me pierdo.
Dejenme perderme por un momento.

DuVeth

Durante toda mi vida me han acompañado historias. Caminan conmigo, despues de todo el mundo es un lugar peligroso para camina sola.

Pero el mejor de todos mis demonios lo mate hace algun tiempo, aunque realmente nunca ha estado muerto. Tan solo comenzo otra historia en la cual yo ya no estoy incluida, ni siquiera como espectador.

Cree este cuento cuando aun era niña, en un lejano recuerdo porque en los cuentos que leia yo no estaba incluida.

Yo no era ninguna princesa, ni tampoco ningun principe iba en mi rescate, eso lo sabia. No corria aventuras, ni encontraba tesoros. Las historias que mas amaba me daban la espalda poco a poco.

Y una noche soñe que todas mis historias morian. Que todo lo que habia leido y todo lo que habia creido sencillamente explotaba y todo en lo que habia creido se evaporaba. Estaba sola.

Cuando voltee la cabeza me di cuenta de que esas historias no habian desaparecido… del todo. Continuaban ahi… solo que rotas, caidas… y debia de volver a escribirlas, ordenarlas.. y contarlas nuevamente.

Y si ha habido una persona que en su vida
no ha soñado di normida ni despierta,
es que esa persona no ha vivido aun.

Porque cuando se ama se sueña,
cuando se lucha se sueña,
cuando se teme se sueña.

El soñar tan solo ha sido desde el principio
la manifestación del alma.
y si dios existe en el el alma de todo hombre
¿Es el sueño la manifestación de Dios?

Fue ahi donde encontre a Icaro.

Icaro era un demonio. Es un demonio… nunca dejo de serlo. Era quien mancillaba la historia y obsesionaba mis sueños. Era sencillamente quien debia de ser la contraparte en todo sueño…… pero no quedo ahi.

Una noche fue a dormir y se encontro una flor, un nenufar. Se quedo anonadado por la belleza de esta y no pudo moverse durante una noche. No durmio, tan solo la contemplo.

A la mañana siguiente partio y dejo el nenufar donde lo habia hallado.

A la noche siguiente lo que hayo no fue una flor… fue una mujer. Una bella mujer, con la piel blanca, tan blanca como el nenufar que antes habia.

El sencillamente se enamoro. Lo unico que atino a hacer fue a querer darle un beso, pero no se atrevio. Salio corriendo.

Ahi es donde nace Icaro, en el momento en que el demonio se convierte en un demente. Porque a ella no la encuentra sino en el momento en que sube al sol. Y el sabe que no es lo suficientemente bueno para merecerla.

Por haber amado a la pureza
y querer convertirse en ella
y esta ligado a lo pueril por naturaleza.

Hasta que en un momento llega a la playa para querer alcanzarla finalmente. Y sin embargo el mundo no quiere dejarlo ir. Porque normalmente el mundo no deja que te vayas tan facilmente.

Bañaba el sol la silueta del hombre
y en el suelo yacia su sombra….
La tierra amaba esa sombra
y deseaba al hombre,
y el hombre amaba al sol
por sobre todas las cosas.

Despues de esto Icaro intenta volar y obviamente cae al suelo y queda ciego. Lloraba todas las noches la perdida del sol, porque realmente no esta ciego… sino que el sol se apago.

Finalmente despues de un tiempo vuelve a ver, y se da cuenta de que el sol se ha vuelto a encender. No sabe donde se encuentra, pero ve la luz y eso es suficiente para saber de su existencia.

Es en este punto en donde mi historia, mi demonio y mi todo dejan de ser el unico modo de descargar mis penas. En es este momento en que decido dejar que mi demonio, mi Icaro encuentre su historia e hice lo mejor que pude. Sencillamente lo deje ir.

Lo abrace fuertemente y sencillamente desaparecio.

Poco tiempo depues conoci a una persona. Esta fue la primera persona que realmente ame (y me hizo sufrir con ganas). Me enseño que yo era capaz de amar y no era ninguna presa de maldiciones.

Despues de un tiempo de conocerlo me di cuenta de algo asombroso… El era Icaro

%d personas les gusta esto: